Por qué los gatos rascan y trepan
Rascar afila uñas, marca territorio con las glándulas de las patas y estira la musculatura. Trepar les da seguridad: desde arriba controlan el entorno y escapan de situaciones que les estresan.
Un gato sin alturas ni rascador usará el sofá y la estantería como sustituto. No es un problema de conducta, es una necesidad sin cubrir.
Cómo elegir el rascador adecuado
El rascador debe ser más alto que tu gato estirado para que pueda estirarse por completo, con base estable y material de sisal o cartón, que son los que prefieren.
Los rascadores verticales con plataformas y casetas cubren rascar y trepar a la vez. Para gatos mayores o menos activos, un rascador horizontal de cartón también funciona.
Dónde colocarlo
En las zonas donde el gato ya rasca, como el sofá o la puerta, o cerca de donde descansa: si está escondido en un rincón, no lo usará. Varias alturas repartidas por casa son mejores que una torre gigante.
Para maximizar el espacio vertical sin ocupar suelo, los estantes para gatos y las repisas de pared son excelentes, sobre todo en pisos pequeños.
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